El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, lanzó este lunes una fuerte crítica contra el presidente Javier Milei, asegurando que el mandatario “vive en Narnia” y que su percepción de la realidad argentina está distorsionada por las redes sociales.
En su habitual conferencia de prensa, el funcionario más cercano al gobernador Axel Kicillof apuntó contra el uso que hace Milei de la plataforma X (ex Twitter) para evaluar la situación económica del país. Según Bianco, el Presidente se informa a través de publicaciones de su círculo cercano, a las que calificó irónicamente como “los tuits de Yrigoyen”, en referencia a una práctica histórica atribuida al entorno del expresidente Hipólito Yrigoyen, a quien supuestamente le redactaban un diario ficticio con noticias favorables para evitarle preocupaciones.
El cruce surgió a raíz de un reciente posteo del mandatario nacional, quien retuiteó un video publicado por su colaborador, Santiago Oría. En dicha publicación, se mostraban imágenes de gente paseando por la avenida Corrientes y filas en comercios, bajo el título: “El consumo reprimido más loco del mundo”.
Milei acompañó el video con un comentario irónico: “El consumo deprimido más loco de la historia de la humanidad. Y eso que el video es a fin de mes”.
Ante esto, Bianco fue contundente: “Parece que su fuente de información principal para ver cómo está la Argentina son los tuits que le escriben sus amigos para que él se quede contento y tranquilo”.
El ministro bonaerense confrontó el relato presidencial con indicadores oficiales. En ese sentido, presentó un relevamiento de los últimos 15 días basado en datos del INDEC, sugiriendo que el mandatario ignora los informes de su propio Gobierno: “Quizás Milei tampoco lee los propios informes del INDEC, como no le gusta el Estado, tal vez no mira lo que dice un organismo del Estado”.
Bianco enumeró los puntos que, a su criterio, demuestran la crisis real:
“Lo que está estallado no son las salas de cine y los restaurantes, sino el país, pero en el mal sentido”, cerró el funcionario, marcando la distancia profunda entre la lectura de la Casa Rosada y la visión de la gestión provincial.