Este martes, la escuela fundada por el padre Edgardo Montaldo y el establecimiento Leopoldo Herrera fueron blanco de amenazas. En uno de los casos, se halló además una bomba molotov. Hay conmoción en los barrios Ludueña y Casiano Casas.
La escalada de violencia simbólica y amenazas directas contra instituciones públicas en Rosario sumó nuevos capítulos este martes por la mañana. Dos establecimientos educativos amanecieron con telas que contenían mensajes intimidatorios, siguiendo un patrón que ya afectó a otros tres colegios y un policlínico en los últimos días.
La escuela Nº 1027 “Luisa Mora Olguín”, ubicada en Humberto Primo al 1100, fue el escenario del primer hallazgo. Allí, donde también funcionan un jardín de infantes y una escuela para adultos, apareció un trapo escrito con aerosol que mencionaba nombres vinculados al narcocrimen y a la barra brava de Rosario Central.
Ante el hallazgo, las autoridades decidieron suspender la jornada escolar, dejando a unos mil alumnos sin clases. El mensaje guarda estricta similitud estética con los “escraches” aparecidos recientemente en:
Casi en simultáneo, se reportó otra amenaza en la escuela Nº 825 “Leopoldo Herrera”, en Casiano Casas 1001. En este caso, la situación revistió mayor gravedad: junto a la bandera con mensajes amenazantes, el personal de Seguridad halló una bomba molotov (una botella de vidrio estallada con rastros de quemaduras) en el ingreso.
A diferencia de lo ocurrido en Ludueña, las clases no se suspendieron de inmediato debido a que la tela fue colgada en un lateral (calle Netri) y no fue advertida durante el ingreso. Sin embargo, una vez difundida la noticia, muchos padres optaron por retirar a sus hijos del establecimiento.
El ataque a la obra del padre Montaldo no es un hecho aislado. El barrio Ludueña atraviesa una crisis de seguridad profunda que ha obligado a tomar medidas extremas en los últimos años:
“Es un ataque directo a las instituciones que sostienen el tejido social del barrio”, señalaron fuentes cercanas a la comunidad educativa.
Hasta el momento, no hay detenidos por estos hechos, mientras el Ministerio de Seguridad analiza las cámaras de la zona para identificar a los responsables de colgar los mensajes.